martes, 19 de julio de 2016

La Construcción de la Confianza

La confianza se construye, se trabaja con esfuerzo, tanto en el aspecto personal como comunitario, y se sostiene en la certeza de que lo esperado sucederá.

Comprende una dosis de esperanza, que simplifica las relaciones sociales, pues confiamos en las actitudes de los demás, y, mejor aún, fortalece la buena convivencia.

Es una actitud que concierne al futuro, que se complementa con la acción de otros; a veces se da en un equipo formado por personas que aunque no se conocen, trabajan juntas en tiempos y espacios diferentes y hasta es posible que no vean su fruto.

Como plantar un árbol del que se beneficiarán generaciones futuras.

Así construimos la Paz.


Palabras y valores equilibrados y positivos

Próximos a celebrar nuestro 10º Aniversario como Embajada de Paz, e iniciando este tercer siglo de la Declaración de nuestra Independencia, presentamos una especial actualización del primer afiche con las Reglas Básicas de Convivencia I, creado en 2004 en el marco del Año Internacional de la Familia.

Guiados con el ideal de nuestra evolución personal y comunitaria, renovamos el diseño de algunos pictogramas, reescribiéndolos en lenguaje positivo y pacífico e incluyendo valores como la solidaridad, el trabajo en equipo y la confianza.

Fieles a nuestro lema: “Educar para Convivir es Construir la Paz, seguimos trabajando para despertar nuestra conciencia hacia el equilibrio entre derechos y responsabilidades, y para profundizar el sentido de la vida en común, del bien para todos.

Aprender a resolver los conflictos de la vida, en forma positiva y pacífica desde la infancia, es un camino seguro para la formación de líderes que sabrán tomar, en el futuro, decisiones correctas y en bien de todos.

Seguimos adelante, con ustedes.






martes, 5 de julio de 2016

Paciencia: una virtud que todo lo puede


Primero: no dañar


La frase de hoy, repetida por el Profesor Jorge Sánchez Zinny, destacado médico cirujano argentino, a sus alumnos sobre el sentido de la práctica médica, bien vale para todas las profesiones, vocaciones y actividades de nuestra vida, desde la construcción de la familia hasta la de un país; desde la educación, la medicina, el derecho, las ciencias, las artes, la ecología, la filosofía, la espiritualidad, hasta la función pública, en todas sus posibilidades.

“Primero no dañar”, es decir: “Primero hacer el Bien”.